Oyster: una alternativa a la publicidad y al almacenamiento en la nube

Oyster es un interesante proyecto financiado mediante una ICO que cumple una doble función: por una parte, permite a los propietarios de sitios webs monetizar su página sin insertar publicidad. Por otra parte, sirve para que aquellos que quieran subir contenido a la nube de forma segura y anónima puedan hacerlo en la enredadera de IOTA.

El propietario de una página web solo tiene que añadir una linea de código a su página.  Una vez que entra un visitante, este realiza cálculos matemáticos (Proof of Work) para afianzar el contenido subido por otros en la enredadera de IOTA. La realización de estos cálculos lleva a encontrar “perlas” (PRL), que es como se llama el token ERC20 basado en la red Ethereum de Oyster. Estas perlas son las que usan para pagar los usuarios por subir los datos a las enredaderas, y cuando el visitante las encuentra son enviadas al propietario de la web.

Tras finalizar este ciclo:

  1. El propietario de la web recibe tokens PRL como recompensa.
  2. El visitante puede ver una página libre de publicidad.
  3. Los usuarios de Oyster pueden asegurar la integridad de sus datos subidos a la enredadera de forma anónima.

¿En qué beneficia a IOTA?

A pesar de que Oyster no use el token IOTA, sí usa su red (Tangle). Mayor poder de computación en la red implica mayor seguridad y rapidez, lo que hace al token IOTA más atractivo. Y la gran ventaja de Oyster es su fácil adopción: implica añadir una sola línea de código a la página y ni el propietario de la web ni sus visitantes tienen que realizar inversión monetaria inicial alguna. A su vez, provee una solución de almacenamiento en la nube descentralizada que se lleva buscando desde hace tiempo.

Canales flash en IOTA: transacciones instantáneas

Hace unos meses los desarrolladores de IOTA nos hablaron de los canales flash. Consiste en abrir un canal entre 2 partes interesadas, en el cual se retiene cierta cantidad de IOTAs. Una vez establecido este canal, el dinero depositado de puede mover en las cantidades que se quiera de un punto a otro, de forma totalmente instantánea y libre de tasas.

La utilidad de estos canales reside en realizar microtransacciones para pagar contenido bajo demanda, incluso vídeo: un proveedor puede fijar que su streaming nos cueste 1 IOTA/segundo, por ejemplo.  Una vez cerrado el canal, el balance neto queda fijado en la enredadera. En resumen, esto es como la Lightning Network que Bitcoin lleva tiempo intentando implementar.

Esta es la tecnología en la que se basa SatoshiPay, y de momento los desarrolladores de IOTA han puesto en marcha una competición para que se presenten proyectos que exploten estos canales.

De momento, nos podemos conformar con probar una demostración de su funcionamiento en https://flash.tangle.works/.

 

CarrIOTA: tu propio banco en casa

CarrIOTA es uno de los proyectos más avanzados que existen en el ecosistema IOTA. Es una cartera desde la que gestionar todos nuestros IOTA de forma sencilla, mucho más que con la actual cartera.

Desde esta aplicación podemos gestionar diversas carteras e incluso diferentes usuarios (por ejemplo, varios miembros de una familia), cada uno de ellos con las limitaciones que queramos fijar. Permite la domiciliación de pagos de forma totalmente controlada: podemos dejar que la empresa que quedamos (por ejemplo, la compañía de la luz o Netflix) acceda a nuestros fondos y retire la mensualidad requerida, siempre que esta no exceda el máximo que hemos fijado previamente. O simplemente podemos ejecutar transacciones periódicas para pagar una suscripción o mover fondos a una cuenta de ahorros.

CarrIOTA no se conforma con ser una cartera más. También pondrá a disposición del usuario hardware libre (Raspberry Pi) desde el que podremos acceder en cualquier lugar desde el navegador para gestionar nuestras cuentas, sin necesidad de instalar software adicional. Si tenemos uno de estos dispositivos en casa, no solo tenemos nuestro propio banco, sino que funciona como un nodo público para la red IOTA. Estos nodos se conectan entre sí, formando una comunidad llamada “Nelson” cuyo objetivo es fortalecer la red IOTA y hacerla resistente ante los ataques.

Os recomiendo seguir las publicaciones de Roman Semko en Medium para estar al día de este interesante proyecto.

 

IOTA Data Market

Este proyecto es el culpable del despegue de IOTA en los mercados. Se trata de un mercado de la información, desde el cual acceder a la información proporcionada por sensores ubicados en todas las partes del planeta pagando por esa información con IOTA.

Es un proyecto ambicioso, que ha involucrado a compañías de la envergadura de Microsoft, BOSCH o Fujjitsu.

Cualquier puede vender su información aquí, si bien se trata de un proyecto dirigido a grandes empresas.

Toda la información proporcionada por los sensores está almacenada en la enredadera, con lo que es inmutable.

A medida que vaya creciendo el uso de este mercado de datos, que ahora da sus primeros pasos, el valor de IOTA lo hará también.

¿La cartera no te funciona? Cambia de nodo

Hay que reconocer que unos de los puntos flacos de IOTA es su actual cartera, pero no nos queda otra hasta que UCL o Carriota publiquen sus carteras.

Si al abrir la cartera ves que esta no se conecta y no te da opción a introducir tu semilla, es que estás conectado a un nodo público saturado. Los nodos son la puerta de enlace a IOTA, el problema es que hay pocos y por tanto no dan abasto. Y la actual cartera no es capaz de conectarse automáticamente a otros nodos (busca IOTA peer discovery si quieres saber más). Afortunadamente la comunidad ha empezado a construir sus propios nodos para hacer la red más rápida, así que podemos conectarnos a uno de estos nodos.

El proceso es sencillo: una vez abierta la cartera, vamos a Herramientas (Tools en inglés) -> Cambiar a nodo full.

Veremos esta ventana, y pulsamos en “Cambiar a Nodo Light”. Vamos a Selecciona tu nodo -> Personalizado (al final de la lista). En la ventana de texto es dónde podemos poner el nodo al que conectarnos. Aquí tienes una lista completa de nodos mantenidos por la comunidad.

En esta imagen, por ejemplo, hemos introducido el nodo https://nodes.iota.cafe:443 que funciona muy bien y está recomendado por Dominik Schiener, un desarrollador de IOTA.

Solo nos queda pulsar en Iniciar y ya podremos acceder a nuestros IOTA.

NOTA: si usas la cartera de Android, puedes cambiar el nodo en Settings -> Node.

MODUM: IOTA aplicado a la logística

MODUM es una startup Suiza que nace como respuesta a una regulación de la comisión europea que exige que se garantice que los fármacos hayan sido transportados en un rango de temperaturas predefinidas.

Como el uso de transporte con refrigeración es muy caro, se les ocurrió usar sensores que monitorizan constantemente la temperatura de la carga. Estos sensores se leen mediante Bluetooth y todos los datos quedan almacenados en “la enredadera“, asegurando así su integridad e inmutabilidad.

Se trata de una de las primeras empresas que da un uso real a las criptodivisas y cuyo proyecto está muy avanzado. Se financió mediante una ICO y su token (MOD) se sustenta en Ethereum, es similar a tener acciones de la empresa y su tenencia permite votar en decisiones que la afecten. Sin embargo IOTA es la red de elección para guardar los datos de trazabilidad proporcionados por los sensores. El tener miles de pequeños dispositivos como estos conectados a la enredadera hará que esta sea más rápida y segura, con lo que se beneficia todo el ecosistema.

Porqué IOTA: algo más que dinero

Estos últimos días han sido espectaculares para IOTA. Tras el anuncio de su alianza con Microsoft, el precio de IOTA se ha disparado ha máximos históricos. Grandes medios de comunicación han centrado su atención en IOTA, lo que ha dado lugar a un elevado número de nuevos inversores, desde grandes empresas a pequeños ahorradores.

Muchos de estos inversores realmente no tienen un conocimiento sólido de qué es y como funciona IOTA. Simplemente han visto en IOTA el nuevo Bitcoin, una inversión capaz de multiplicar su dinero. En el mundo de las criptodivisas es algo habitual: la gente invierte en una divisa que sube como la espuma por miedo a “perder la cresta de la ola” y en el momento que baja se dejan llevar por el pánico y venden. Es lo que se conoce en este mundillo como “dinero tonto”.

Luego tenemos otra clase de inversores: aquellos que conocen la tecnología y creen en ella. Es generalmente gente que ve el potencial de una tecnología a tiempo, antes de que despegue, y son los mayores beneficiarios. Ellos son también los que aplican la tecnología a sus proyectos y ayudan a construir un ecosistema fuerte y le dan utilidad, y por tanto valor, a IOTA.

Por último tenemos a un tipo de inversor olvidado, pero es el que lo empezó todo. Es el que creyó en Bitcoin desde el principio y sentó las bases de lo que hoy está surgiendo. Es aquel que invierte por ideología.

Es, por ejemplo, aquel trabajador que ha visto como, desde la llegada del Euro, su poder adquisitivo se ha ido reduciendo gracias a las políticas tomadas por gobiernos y bancos centrales.

Es quien vive en un país cuya divisa oficial tiene una inflación tan ridícula que no sirve para nada, como pasa actualmente en Venezuela o Zimbabue. O quién teme que las nefastas políticas de su gobierno lleven a un corralito y no le da la gana que un gobierno corrupto le diga cuanto dinero puede sacar al mes. O aquel que no quiere ver todo su dinero embargado al no poder pagar una multa astronómica por hacer un chiste en Twitter. O aquel inmigrante que al enviar dinero a su familia en un país remoto ve como intermediarios se llevan gran parte del dinero conseguido con el sudor de su frente.

Al comprar IOTA, nunca olvides que no se trata de una simple inversión en la que puedes ganar dinero: es un acto de rebeldía contra el sistema actual.

Satoshi Pay

SatoshiPay es una empresa privada que trata de buscar una solución sencilla al problema de la monetización de contenidos. La manera más común de sacarle un rendimiento económico a un sitio web es mediante la publicidad. El problema es que esta muchas veces se vuelve intrusiva, con lo que muchos visitantes optan por bloquearla.

Otro método es la suscripción, pero esto ata a muchos usuarios y les obliga a dar datos sensibles como el número de la tarjeta de crédito, con lo que es difícil conseguir clientes de esta forma.

Con SatoshiPay es mucho más sencillo: podemos realizar nanopagos para ver una imagen, un vídeo o un artículo pulsando un botón.  Simplemente cargaremos los IOTA que queramos en nuestra cuenta de SatoshiPay y estarán disponibles para gastarlos en los contenidos que queramos.

Incluso podemos ver vídeos en streaming  pagando determinada cantidad de IOTA por minuto gracias a los flash channels: canales que permiten mover IOTA de nuestra cartera al sitio web de forma instantánea y por supuesto, sin pagar un solo IOTA en tasas.

Aunque por ahora se trata de un proyecto en fase beta, ya puedes probarlo gratuitamente aquí. Si quieres conocer las últimas novedades sobre este proyecto, puedes hacerlo en  Medium.